"Si todo el mundo es periodista, ¿qué es el periodismo?"
Ignacio Ramonet
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lunes, 8 de marzo de 2010

Legend

En la mismísima Puerta del Infierno, Dante se encuentra con el espíritu de Virgilio, su guía en el más allá, el 7 de Abril de 1300. En la Puerta, un cartel avisa: "Oh vosotros los que entráis, abandonad toda esperanza".
Tras ella, los condenados son conducidos al averno a través del río Aqueronte por el anciano barquero Caronte, que no admite a Dante, ya que se trata de un hombre vivo. Virgilio le convence aduciendo: Así se quiere allí donde se puede lo que se quiere", alusión a que el viaje tiene beneplácito divino.


Una vez dentro, Dante descubre que el Infierno está formado por 9 círculos concéntricos donde los condenados sufren castigos en consonancia con los pecados cometidos durante su vida terrenal. Según descendemos, las faltas son más graves y los tormentos más atroces. Al final del camino, en el centro de la Tierra, tiene su morada Lucifer.


1º Círculo: El Limbo. Habitado por almas virtuosas cuyos dueños tuvieron mala fortuna de no estar bautizados: insignes paganos e infieles como Homero, César, Averroes, Eneas... Aquí "llantos no había, mas suspiros sólo".


2º Círculo: Lujuriosos. Minos juzga a los pecadores: estos tienen que descender tantos niveles como veces se enrolla con su cola el monstruo mitológico. En el mismo lugar, son zarandeados sin cesar por un vendaval aquellos que "la razón someten al deseo".


3º Círculo: Glotones. Quienes se dejan arrastrar por la gula están atrapados en el fango y soportan un temporal de nieve y granizo. Además, son desollados por Cerbero, un pavoroso perro de tres cabezas.


4º Círculo: Pródigos y Ávaros. Empujar con el pecho enormes piedras y chocar eternamente los unos contra los otros es el castigo para aquellos que gastan o acumulan bienes sin mesura.


5º Círculo: Iracundos. Los espíritus coléricos penan las cenagosas aguas del pantano Estigia. "No sólo con las manos se pegaban,/ más con los pies, el pecho y la cabeza,/ trozo a trozo arrancando los dientes", describe Dante.


6º Círculo: Herejes. Encerrados en tumbas abiertas, sufren el suplicio del fuego. En este nivel se sitúa la frontera entre los pecados cometidos sin intención y los ejecutados con alevosía.


7º Círculo: Violentos. Esta subdividido en tres recintos: los que atentan contra los demás chapotean en un río de sangre hirviendo; los suicidas reposan convertidos en árboles y arbustos secos, y los blasfemos, usureros y sodomitas moran en un desierto azotado por una eterna lluvia abrasadora.


8º Círculo: Fraudulentos. Seductores, estafadores, aduladores, hipócritas, magos... El poeta reserva diez fosas a quienes engañan con malas artes a sus semejantes. El escarmiento va desde ser enterrados cabeza abajo a sufrir a perpetuidad las picaduras de serpientes o latigazos de demonios.


9º Círculo: Traidores. No se puede caer más bajo. Los desleales acaban en las gélidas aguas del lago Cocito, barridas por las frías ráfagas del viento que levantan las alas de Lucifer. Este tiene tres caras, cuyas bocas mastican continuamente a Casio y Bruto, traidores de César, y a Judas, que vendió a Jesús.

lunes, 18 de enero de 2010

Udyat

El Ojo de Horus o Udyat es un símbolo de características mágicas, purificadoras, sanadoras y protectoras. Encarna el orden, el estado perfecto, lo imperturbado.

Según la mitología egipcia Horus, hijo de Osiris e Isis, era el dios del cielo, la luz y la bondad. Su ojo derecho representaba al sol y el izquierdo a la luna. Cuando los abría nacía la luz y cuando los cerraba llegaba la oscuridad. Estos dos ojos gemelos, los Udjat, eran capaces de observar todo el mal que existía en el mundo.

La historia cuenta que Horus era el hijo del dios Osiris, que fue asesinado por su propio hermano Seth. Cuando Horus adquirió la mayoría de edad se dispuso a vengar la muerte de su padre y se enfrentó a Seth. En una de estas encarnizadas batallas, Seth destruyó el ojo izquierdo de Horus mientras que éste hizo lo propio con los genitales de Seth. Sin embargo, gracias a la intervención de Thot, el dios de la sabiduría y de la magia, le fue devuelto el ojo a Horus en forma del Udyat. Con él, Horus consiguió devolver a la vida a Osiris.

El Ojo de Horus fue utilizado como amuleto por primera vez para devolver la vida a Osiris. Sus cualidades como tal son muy importantes ya que está considerado como uno de los amuletos más poderosos: potencia la vista y la visión, contrarresta los efectos del mal de ojo, protege al difunto y sirve de remedio y protección contra enfermedades oculares. Como talismán simboliza la salud, la prosperidad, la indestructibilidad del cuerpo y la capacidad para renacer.

Se trata de uno de los amuletos sagrados más importantes del antiguo Egipto. Se le otorgan propiedades protectoras contra el robo, la ignorancia, la pobreza y los problemas de salud. Ayuda a conseguir bienestar general y, por supuesto, es uno de los amuletos más potentes contra el mal de ojo que hace bajar la vista al malvado anulando sus influencias negativas.

martes, 22 de diciembre de 2009

And don't forget the Joker...

El Joker tiene su origen en el dios griego Hermes o Mercurio, también llamado “el gran burlador”, puesto que cambia de forma constantemente. Es el encargado de establecer el etéreo lazo entre mente y espíritu. Es el creador de puentes, vehículo de la transformación y portador de la luz

Asimismo, el Joker manifiesta sus características fundamentales a través de las cartas. Se adapta a cada situación sabiendo lo que es importante en cada momento, al igual que la carta puede tomar la forma conveniente cuando es necesario, y lo más importante, el Joker, a pesar de su burlona apariencia y de su cómico aspecto, es la carta más poderosa de la baraja, ya que siempre gana.

Una personalidad cercana, que crea lazos y que trata de hacer ver el lado positivo de las cosas. Mantiene su personalidad, sin embargo se adapta a cada situación y a la gente con la que tiene que vivirla, distinguiendo la importancia de cada instante en todo momento. Una personalidad apacible, agradable y que porta la risa como bandera, pero manteniendo su poder, su firmeza y su fuerza.

¿Has bailado con el Diablo a la luz de la luna?